lunes, 26 de enero de 2009

Salud de el agaporni


Los inseparables, al igual que cualquier otro animal, pueden verse aquejados por un
número considerable de enfermedades, por cuyo motivo ha de constituir objeto de todo
aquel que disponga de varios ejemplares reducir, a través de la higiene, la incidencia del
riesgo que sobre ellos se cierne y tener plena conciencia de cuáles son las situaciones en
las que cualquier enfermedad puede propagarse.

RUTINA GENERAL
Son muchos los problemas que cabe evitar simplemente aplicando unas estrictas rutinas
a las situaciones cotidianas. Por ejemplo, no traslademos los recipientes de comida de
una pajarera a otra y tampoco los que contienen agua. Después de someterlo a un
concienzudo lavado, comprobemos que cada utensilio es devuelto al punto de donde
procede, a cuyo fin podemos marcarlos con un número u otro signo de identificación.
Sustituyamos los recipientes que presenten grietas o estén desportillados tan pronto
como nos apercibamos de tal circunstancia. A tal fin deberemos contar con un cierto
número de unidades de repuesto.
Sustituyamos las perchas a intervalos regulares. Lavémonos siempre las manos después
de entrar en contacto con algún pájaro, y tratándose de ejemplares enfermos resulta de
utilidad contar con algunos pares de guantes médicos deshechables o por lo menos de
goma delgada, que pueden ser esterilizados después de cada utilización. Las jaulas y las
pajareras deben ser lavadas concienzudamente una vez por semana y también las
perchas con lejía en lugar de desinfectantes domésticos, algunos de los cuales cabe que
sean excesivamente fuertes para los pájaros. A este respecto nuestro veterinario nos
recomendará la solución adecuada. Con relación a las jaulas en particular,
comprobemos detenidamente que se han limpiado a fondo los rincones y, después de
utilizarlas, hagamos lo propio con las cajas de nidificación, ya que son lugares
preferidos por los piojos y los ácaros que se esconden en las hendiduras y grietas de la
madera. Los pájaros de compañía se hayan mucho menos expuestos a contraer
enfermedades que los que se hallan instalados en pajareras pero aún teniendo en cuenta
esta circunstancia, la jaula debe someterse a limpieza con el mismo entusiasmo del que
se precisa tratándose de un local.

EL PÁJARO ENFERMO
Si la relación con nuestros pájaros tiene lugar sobre una base individualizada, ello nos
permitirá percatarnos de inmediato si algunos de ellos no comen de un modo normal o
no muestran la vivacidad habitual. Esta clase de pájaros deben ser instalados en una
jaula hospital ya qu cuanto más pronto los aislemos menos riesgos correremos de que se
transmita la enfermedad a los demás ejemplares. Una dolencia leve tratada prontamente
-como por ejemplo un resfriado o una diarrea- se curará rápidamente, pero si no
adoptamos las medidas oportunas y dejamos que transcurran uno o dos días, ello puede
convertirse en un problema de desenlace fatal. Jamás dejemos que se pase una noche
"para ver como se presentará la cuestión al día siguiente". El ritmo metabólico de los
pájaros es muy rápido en comparación con el de la mayoría de los demás animales, lo
cual significa que la enfermedad se desenvuelve a un ritmo igualmente rápido, y mucho
más en pájaros de tan reducido tamaño como los inseparables.

CUARENTENA
No deben añadirse nuevos ejemplares a nuestra colección, independientemente de cuán
buena sea la fuente de suministro, hasta que, instalados en un punto lo más alejado
posible de nuestros pájaros, hayan transcurrido 21 días de cuarentena. Durante todo este
tiempo podemos someter a los recién adquiridos a un tratamiento rutinario contra
lombrices (a menos que esto ya haya sido efectuado, por cuyo motivo no deberemos
olvidar preguntarlo al proceder a la compra). Combatir las lobrices a través del agua de
beber resulta posible pero no es de fiar. Por consiguiente, preguntaremos a nuestro
veterinario cómo debemos proceder para introducir el medicamento apropiado en el
buche de los pájaros mediante un tubo de plástico y una jeringa. Esto puede asimismo
convertirse en una medida rutinaria, por lo menos una vez al año, en nuestras pajareras.
Los pájaros de compañía se hallan mucho menos expuestos a sufrir de lombrices ya que
éstas se introducen normalmente en la pajarera a través de deposiciones de los pájaros
silvestres o de los roedores. Si no optamos por combatir de forma periódica las
lombrices de nuestros pájaros, entonces deberemos hacer una recogida rutinaria de
deposiciones a intervalos regulares y dárselas a nuestro veterinario para que las examine
al microscopio. Ello le permitirá hacer un recuento del número de huevos de lombriz y
determinar si resulta recomendable combatir dichas lombrices en tal momento
Durante la cuarentena también podemos verificar si los pájaros tienen ácaros, piojos u
otros parásitos externos, y someterlos a tratamiento en caso afirmativo.
Cualquier pulverizador o polvo antiácaros de los que se expenden en el comercio
eliminará la plaga.
Los ácaros rojos viven succionando la sangre de su anfitrión por la noche y
escondiéndose después en grietas y hendiduras durante el día o bien tratándose de
piojos, permanecen durante toda su vida sobre el cuerpo del pájaro y se propagan por
contacto con otros pájaros. En casos de infestación grave, ello provoca anemia e incluso
la muerte, especialmente tratándose de polluelos jóvenes todavía en el nido. Cabe
incluso que provoquen el que la hembra abandone los polluelos e introduzcan bacterias
perjudiciales en las diminutas heridas que producen al chupar la sangre. Tan pronto
como hayamos detectado la presencia de cualquiera de estos parásitos deberemos
proceder a quemar todas las perchas y someter la jaula o caja de nidificación a la acción
de un soplete, pues éste es el único sistema seguro para provocar la muerte de los
huevos todavía en desarrollo. Solamente cuando los pájaros sometidos a cuarentena han
sido objeto de una verificación sanitaria de carácter extensivo por nuestra parte pueden
ser introducidos junto a los demás en la pajarera. Los ejemplares que participan en
exposiciones también deben someterse a este período de cuarentena ya que pueden
haber contraído alguna enfermedad en el recinto de la exposición o durante el traslado.


HERIDAS
Tarde o temprano alguno de nuestros pájaros resultará herido a consecuencia de un
picotazo o por haber quedado atrapado en algo. La mayor parte de tales heridas
cicatrizarán con rapidez y no requerirán atención alguna, salvo la aplicación de un
antiséptico suave o un lápiz estíptico. Esto resultará asimismo de aplicación a los casos
de pérdida de un dedo, lo cual a menudo es consecuencia de peleas entre inseparables
instalados en pajareras contínuas que no han sido dotadas de doble tela metálica para
impedir tales contactos. Las heridas de carácter más grave deben ser objeto de
tratamiento veterinario, en cuyo caso procederá a limpiarlas y después inmovilizar al
pájaro envolviéndolo en un trozo de tela mientras lo transportamos al centro quirúrgico.

PATAS O ALAS HERIDAS
Un pájaro asustado en una pajarera puede lanzarse contra la tela metálica o un muro y
como resultado de ello herirse en las patas o en las alas, incluso cabe que llegue a
rompérselas. Salvo la ayuda veterinaria, no es mucho lo que nosotros podemos hacer en
tales casos, expecto probar de restituir el ala a su posición original o aplicar una cerilla
de madera (si bien no de un modo excesivamente fuerte) a una pata rota. El pájaro
herido debe ser instalado en una jaula hospital para evitar que sufra un resfriado dado el
estado de shock en que se encuentra. Retiremos las perchas, y las alas o patas se
recuperarán por sí mismas, aun cuando cabe que queden un poco fuera de su posición
habitual. Aparte de ello, la curación será completa.

ATAQUES
Gran número de loros sufren ocasionalmente ataques de una clase u otra. En tales casos
mueven la cabeza en forma rápida y con movimientos bruscos de un modo incontrolado
o bien se desploman en el suelo de la jaula, se mueven espasmódicamente y después
permanecen totalmente inmóviles. Si tal ocurre, coloquémoslos en un lugar caliente,
lejos de las luces fuertes, para que se recuperen. Aparte de esto es poco lo que podemos
hacer por ellos por el momento. Las causas cabe que sean hereditarias, que deriven de
una situación emocional o sean el resultado de una deficiencia en la alimentación.
Nuestro veterinario resolverá la cuestión con un suplemento adecuado y quizá también
con la administración de un antibiótico.

HINCHAZONES
Una hinchazón puede ser simplemente una reacción localizada a una intrusión externa
en la piel (como por ejemplo el aguijón de una avispa o similares), en cuyo caso sólo es
necesario limpiar con cuidado y diariamente el punto afectado con un antiséptico
adecuado hasta que desaparezca o reviente. Sin embargo, las hinchazones en los pájaros
acostumbran a ser una consecuencia de otras dolencias, tales como tumores, y en
cualquier caso deberemos acudir a nuestro veterinario para que prescriba el tratamiento
adecuado.


PROBLEMAS RESPIRATORIOS
Si observamos que un pájaro bloque o resuella al respirar, acompañado en algunos
casos de la secrección de abundante mucosidad por la nariz, ello supone que sufre de
algún desrreglo respiratorio y, por tanto, deberemos proceder a aislarlo e instalarlo en
una jaula hospital para que siga el debido tratamiento. Una vez adoptada esta medida no
lo llevemos al veterinario ya que el descenso de temperatura puede perjudicarle. Aparte
de tal circunstancia, cabe señalar que los inseparables son muy malos pacientes de
consultorio. Solicitemos a nuestro veterinario que acuda a visitarle para prescribirle el
tratamiento oportuno. Tal medida nos resultará más cara pero las posibilidades de éxito
serán mucho mayores.

DIARREA
El problema, por lo que se refiere a la diarrea, es que se trata de un síntoma de
prácticamente cualquier enfermedad importante en la que podamos pensar. Si se trata de
un caso leve, cabe que sea el resultado de un enfriamiento o de haber comido un exceso
de verduras después de haberlas estado consumiendo en cantidades reducidas. Si la
diarrea persiste después de 24 horas en la jaula hospital (durante cuyo período sólo
deberá ingerir semillas acompañadas de agua), entonces no perdamos tiempo y
acudamos al veterinario junto con algunas muestras de sus excrementos para que
puedan ser examinadas al microscopio.

SINTOMAS CLINICOS
Se habrá observado que no se ha hecho mención en este texto de antibióticos, medicinas
o similares. La razón se encuentra en el hecho de que no resulta difícil hacer una lista de
ellos como tampoco lo es el catalogar enfermedades, pero, aparte de ocupar un espacio
apreciable en el texto, la mayoría encierran escaso significado para el poseedor corriente
de pájaros e incluso cabe que se conviertan en un peligro, si tal información se traduce
en unos intentos de tratamiento doméstico de determinados problemas que solo un
veterinario cualificado se halla en condiciones de afrontar. La mayoría de enfermedades
de las aves presentan los mismos síntomas clínicos: diarrea, ojos llorosos, abundante
secrección de mucosidades, pérdida de apetito, plumaje ahuecado, posibles vómitos y
generalmente disminución de peso. La causa puede ser de índole respiratoria, así como
la derivada de una dolencia del aparato digestivo, el hígado o los riñones, cabe
asimismo que tenga un origen vírico o incluso que sea el resultado de múltiples
enfermedades acumuladas de las cuales una induce a la otra. El tratamiento doméstico
está muy bien si somos expertos en bacterias gram-positivas o negativas y si contamos
con una información completa sobre la reacción de las mismas ante la presencia de los
numerosos antibióticos que actualmente se hallan disponibles. Si no es este nuestro
caso, entonces una elección equivocada puede resultar fatal para nuestros pájaros, y
dado que la mayoría de las enfermedades únicamente es dable confirmarlas con ayuda
del microscopio, siempre será mejor dejar el tratamiento en manos de los veterinarios.
En épocas pasadas el precio de los pájaros era inferior a la probable factura del
veterinario y ello suponía que o bien se recuperaban de la enfermedad sin tratamiento
alguno, o con la utilización de medicamentos o simplemente se morían.
Generalmente los veterinarios contaban con una muy escasa experiencia sobre pájaros a
travées de un contacto directo con ellos. Hoy en día la situación ha cambiado
totalmente, ya que el elevado coste de gran parte de pájaros hace aconsejable recurrir a
un consejo profesional y la mayoría de veterinarios cuentan actualmente con una buena
experiencia en este ámbito así como respecto a otros animales de compañía, como por
ejemplo serpientes, las cuales en otros tiempos eran consideradas como algo exótico.
Cabe destacar que en la época presente se lleva a cabo una abreciable investigación
sobre especies avícolas, por cuyo motivo resultará más barato, a la larga, mantener una
buena relación con un veterinario local que en la actualidad se halla muy bien
informado sobre lo último en tratamientos. Lo mejor que puede hacer un criador es
concentrarse, en forma plena, en el buen cuidado de sus pájaros ya que con ello
contribuirá apreciablemente a evitar las enfermedades. Si un pájaro muere sin poner de
manifiesto ningún síntoma clínico alguno que indique que estaba enfermo, resulta
necesario someterlo a un análisis postmortem para establecer la causa de su muerte. El
coste es muy reducido y son numerosos los laboratorios que en el momento presente
anuncian este servicio. Sin embargo, nuestro veterinario también puede llevar a cabo
esta labor, lo cual puede ahorrarnos muchas preocupaciones y acotar un problema que
nos será posible resolver tan pronto como conozcamos la causa que ha dado lugar a él.

JAULAS HOSPITAL
Exisen numerosos modelos comerciales disponibles, a menudo con un frontal de cristal,
pero aparte el hecho de que son un tanto caras no siempre constituyen lo mejor que cabe
conseguir para su utilización en el caso de pájaros pertenecientes a la familia de los
loros. Tan pronto como un pájaro es encerrado en una de estas jaulas se muestra, debido
al cristal, extremadamente tenso y esto neutraliza buena parte de las ventajas que tales
jaulas ofrecen. Teniendo en cuenta, aparte del coste, un cajón que disponga de un
calefactor cerámico de infrarrojos colocado en un punto que permita proporcionar una
temperatura uniforme puede ser igualmente efectivo, y posiblemente aún más. Resulta
útil, a tal fin, el que podamos conectar el calefactor a un termostato, de forma que quede
asegurada una temperatura constante. El calefactor cabe instalarlo en un extremo de la
jaula, en su parte externa, y con ello conseguiremos la temperatura local adecuada, que
será ligeramente inferior en el otro extremo. Si el pájaro no se siente cómodo bajo la
acción directa del calefactor puede trasladarse a otro punto que aún siendo más fresco
sigue siendo caliente. El hecho de que la jaula disponga de barrotes en lugar de cristal
asegura una buena ventilación, lo cual es importante en tales casos. En su interior sólo
deberemos colocar semillas y también agua pues si bien el calor adicional puede
producir milagros, un efecto secundario del mismo es que provoca sed. Otro extremo a
tener en cuenta es que los tratamientos prescritos cabe que sean solubles y, por
consiguiente, que resulta posible administrarlos a través del agua para beber en los casos
de infección leve. Por último precisa señalar que el nivel de temperatura en una jaula
hospital debe oscilar en torno a los 30-34ºC para que resulte efectiva. Tan pronto como
el pájaro dé muestras de mejoría, deberemos proceder a aclimatarlo a la temperatura
normal reduciendo la de la jaula hospital a razón de unos pocos grados cada día hasta
situarla al nivel del local en que habitualmente se halla instalado. Por todo lo indicado
se recomienda encarecidamente a los criadores que adquieran una jaula hospital pues
vale su peso en oro, y que recuerden que los avances constantes tanto en los calefactores
de infrarrojos como en las lámparas ultravioletas y de otro tipo especializado darán
lugar, estamos seguros de ello, a unos modelos todavía más perfectos en el futuro.

PICOS Y GARRAS EXCESIVAMENTE DESARROLLADAS
Los picos y las garras pueden, algunas veces, desarrollarse en forma excesiva debido al
tamaño incorrecto de las perchas o a una insuficiencia de materiales duros que hagan
posible a los pájaros mantener en su justa dimensión los picos. Recortar estos para
devolverles a su tamaño correcto es tarea fácil. En cuanto a las uñas deberemos
extremar el cuidado para no seccionar ningún vaso sanguíneo, fácilmente visible en los
ejemplares cuyas garras son de color claro, al proceder del corte. En aquellos de
tonalidad más oscura, el valerse de una lámpara de bolsillo nos ayudará a determinar la
posición de tales vasos pero, sea como fuere, resulta prudente no recortar tanto como en
el caso anterior. El pico es reducido de igual forma y con igual cuidado en relación a los
vasos sanguíneos. De todos modos nuestro veterinario puede llevar a cabo esta labor si
nosotros no tenemos la seguridad necesaria para hacerlo o no disponemos del
instrumental adecuado (unas tijeras afiladas son suficientes para las uñas pero un
cortaúñas de guillotina de los utilizados para perros resulta mejor para los picos).

ARRANQUE DE PLUMAS
Si nuestros pájaros comienzan a arrancarse las plumas, ello a menudo significa que se
sienten aburridos pero también puede reconocer como origen una carencia en la
nutrición o un rasgo hereditario. En primer lugar, proporcionemos al pájaro abundancia
de ramitas para que se entretenga. Si este problema se presenta en un ejemplar que
permanece dentro de casa todo el tiempo, quizá unos días en una pajarera distraiga su
atención de la tendencia a arrancarse las plumas y el ejercicio adicional que ello supone
cabe que se traduzca en su curación. Tomemos muy buena nota de todo cuanto
suministremos para comer a nuestros pájaros y hagamos que nuestro veterinario lo
examine para determinar si existe algún problema o una omisión. Si la causa reside en
que es otro pájaro el que lleva a cabo el arranque, entonces separemos al culpable. Por
supuesto, los pájaros pueden arrancarse las plumas durante la época de cría para
contribuir a revestir sus nidos, por cuyo motivo no debemos confundir esto con un
arranque habitual.

12 comentarios:

  1. Hola!. mi nombre es daniel. Ayer a nuestra agaporni roseicolli. le hemos puesto un nido, al parecer era muy pequeño o al no tener costumbre de entrar por el agujerito, se ha torcido un ala o se a dado un golpe al salir. desde ese momento, le es muy dificil volar. abre las alitas pero no vuela como lo hacia normalmente.
    -Si ha tedido un golpe o una torcedura de su ala. esta se recuperara sola o tengo que llevarle a un veterinario para que le hagan algun tipo de intervencion?..
    Os a ocurrido esto antes?.
    Me gustaria que me comentaseis que puedo hacer, ya que estoy muy preocupado..
    de antemano muchas gracias por vuestras respuestas.
    reciban un cordial saludo

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  2. hola! tengo un agapornis de 2 años aprox. Hace unos días ha empezado a vomitar continuamente el mijo. Come mucho y luego lo vomita todo. Me han comentado que es la época del celo pero no se que le pasa. ¿Qué debo hacer? ¿Lo llevo al veterinario?. Espero tener respuesta y gracias de antemano.

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  3. Descubri estos loritos gracias a una banda de musica que me encanta y lleva su nombre, quiero conseguir uno, veo que son muy fieles y por sobretodo HERMOSOS!

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    1. No es facil la crianza, debes saber un monton de cosas antes de tener uno, sino podrias criarlo con deficiencias y no seria un loro feliz, ademas q es el pajaro del amor y nececita mucho amor.. si estas dispuesto a todo eso hasta de pensar bien tus vacaciones.. dale nomas. Yo tengo como 30 pero en n jaulon muy grande y al vuelo y sabiendo mucho sobre ellos.- Suerte!

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  4. Hola tengo un agaporni de unos 2 meses .esta completamente emplumado menos las alas que no le salen plumas ni puede volar.que puedo hacee?? Gracias

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  5. Hola, tengo un agaporni de 9 meses aprox. Me tengo que ir de vacaciones, si yo me le llevara a Galicia, al yo vivir en Castilla La Mancha, ¿podría tener algún problema? Que responda alguien que lo sepa seguro, Muchas gracias

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  6. hola tengo una pareja de agapornis pero hembra de 10 meses aproximadamente esta muy rara y estoy bastante procupada porque tiene la cloaca inchada y ademas empuja muy fuerte como para evacuar y cuando les voy a sacar de la jaula ella no quiere salir ,la tengo q obligar...por favor darme una solucion segura...muchas gracias

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  7. Necesito ayuda por favor !!!
    Tengo 1 pareja de agapornis ,ellos tuvieron un pollito tiene17 días pero le sale sangre por el cuellito que haga
    Ayuda!!!

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  8. Hola, tengo un agaporni de dos meses aproximadamente. Hace dos días me he dado cuenta que el pico se le ha roto (no sé si es que lo tiene que mudar) y además me he fijado en uno de sus dedos no tiene una uña. Ya le costaba al principio utilizar sus patitas para agarrarse a los palos (es como si tuviese pies planos), pero aprendió en una semana. A veces es un poco torpe, pero aún es muy pequeño. Pero lo que me preocupa es lo del pico (su pico ya no termina en pico) y la uña que le falta (que también me he fijado que hay otra que la tiene a punto de caerse). Quiero saber si es normal o lo tengo que llevar a veterinario. Muchas gracias

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  9. Hola a todos. Tenía dos agapornis y la hembra ha muerto de viejita. Tenía más de 12 años y los últimos días no tenía ya fuerzas para nada. El macho se ha quedado solo y la echa mucho de menos. Creo que lo mejor para él sería encontrar otro agaporni que le haga comaña, por lo que, si queréis un segundo o tercer pajarito llamadme o escribidme y os lo regalo. Mi Mail es vialact@gamil.com y tfno 656923693.

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  10. Buenas tarde en casa poseo un agaponis tiene un año de edad y se encuentra en una etapa de que vomita lo que come y lo vuelve a comer . Al igual que le dio por alimentar a un pañito que se crio en el. O si no a su a pata .... quisiera saber si es problemas de alimentacion o en celo. Se llama kiwi alexander. Y es el mas pequeño del grupo ��

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  11. Tengo un agaporni hemos ido de viaje en coche y lleva casi una semana nervioso apenas come y lo peor es que intenta subir la puerta de jaula .Que puedo hacer porfavor ?

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